Ñami

Me encanta el helado, en todas sus formas, en palito, en cubetera, aunque sea una fruta congelada. Ahora bien, no hay como el helado artesanal, el famoso Gelato que preparan en las pequeñas heladerías de barrio, donde seleccionan la mejor materia prima, fresca y ahí mismo, en el fondo del local elaboran el producto, sin conservantes, sin aditivos, bien cremoso y con gusto a lo que se supone que pediste, frutilla, maracuyá o el clásico dulce de leche.

De todas estas, por fama y de la bien ganada me hice seguidor de Cadore, heladería que frecuento cada vez que tengo algún peso encima, me doy una vueltita por el clásico de avenida corrientes.

Casualmente el otro día me mandaron una invitación (estoy suscripto al newsletter) para degustar su nuevo sabor: EL DULCE DE LECHE NEGRO. Una mezcla de Chocolate Amargo y dulce de leche. Sabiendo de lo fanático por el dulce de leche que es José, el chofer de la empresa en donde trabajo, le comenté y como el tenía que hacer una diligencia por ahí y eran las 18 y a mí me queda de paso a casa fuimos a degustarlo. ¿Que puedo decir? Empieza con la textura clásica del dulce pero cuando te llega al fondo del paladar se siente ese sabor a chocolate…. ¡que rico! Lo acompañé con otro gusto de los nuevos: Naranja al Jengibre, lo hice casi por obligación porque en las gelaterias de Buenos Aires si pedís un solo gusto el heladero se detiene y te da una mirada de ¨dale boludo, donde la viste pedir solo un gusto¨, no me arrepiento de todas formas, refrescante y bien frutado, riquisimo.

Dicho sea de paso, gracias José que me invitaste el 1/4 de kilo ¡¡¡porque la degustación de gratis no tenía nada!!!